Blog personal i polític de Manuel Cáceres
Entrades etiquetades amb Internet
Intoxicacions online
25 may
Una de les coses que sempre m’han molestat és la facilitat amb que es pot escampar per la xarxa qualsevol cosa, en part per l’interès d’algunes persones a fer-ho i, sobre tot, pel poc criteri de la majoria dels usuaris que es dediquen a reenviar indiscriminadament tot el que reben per si de cas és veritat.
Una manifestació d’això són els hoaxes diversos, als que ja em vaig referir. Però juntament amb ells, des de fa un temps circulen per la xarxa un altre tipus de missatges que, més enllà d’intentar recopilar adreces per a fer spam (que potser també) intenten fer-la servir per a la intoxicació política pura i dura. Un missatge típic que fa temps que circula són unes pressumptes declaracions de caire racista i xenòfob del primer ministre d’Australia John Howard (posteriorment atribuides també a qui va ser-ho després, Kevin Rudd). Aquest missatge era fals, tot i que com sovint passa, tenia alguns elements que no ho eren (aquí ho expliquen detalladament).
Darrerament, han arribat al meu coneixement dos episodis més d’aquests intents d’intoxicació política. Un és el que descriu el company José Antonio Donaire en el seu blog. No m’allargaré perquè ell ho explica perfectament, però en poques paraules es tracta d’un pressumpte editorial de France Soir criticant durament el President Zapatero. Resulta que aquest editorial no va existir mai, però a Google es trobaven més de 30000 entrades sobre ell, segurament la majoria fetes per persones de bona fe que s’ho van creure.
El segon episodi és un correu rebut posant en boca de la Vicepresidenta Maria Teresa Fernández de la Vega aquestes paraules:
Ha dicho la Vicepresidenta del gobierno que es indecente que mientras la inflación es -1% ,y tengamos más de 4.000.000 de parados, haya gente que no esté de acuerdo en alargar la jubilación a los 70 años.
Després venien tot un seguit de comentaris contra els polítics, que no repetiré perquè segur que els trobeu fàcilment. A més, per no ser, no són ni originals.
Com que a mi em va estranyar que la Vicepresidenta del Govern hagués fet servir aquest vocabulari, vaig fer ús de Sant Google. I així vaig trobar aquesta carta al 20 Minutos, d’abril de 2009.
Ha dicho la presidenta de Madrid que es indecente que mientras la inflación es -1%, los funcionarios, además de tener plaza fija, tengan una subida salarial del 5% (gran mentira por cierto)
Crida l’atenció la coincidència de l’inici de la frase, tot i el canvi en la identitat de l’autora. No sé si Esperanza Aguirre va dir o no això, consti. Però el que està clar és que algú ha agafat la frase, li ha canviat l’autor i la segona part i l’ha feta circular. Perquè Maria Teresa Fernández de la Vega no ha dit mai això. En tots dos casos, a més, els comentaris que segueixen la frase són els mateixos, calcats. Si us interessa el tema, Nacho Escolar també ha escrit alguna cosa.
Veiem, per tant, que els intoxicadors aprofiten les possibilitats de la xarxa (i el poc criteri de molts usuaris) per a difondre els seus invents. És un tema que em preocupa, i per això ho vaig plantejar dissatbe als Diàlegs en Xarxa organitzats pel PSC a dos monstres en coneixement de la xarxa com Antoni Gutiérrez-Rubí i José Antonio Donaire. Tots dos van coincidir en que la immediatesa de la xarxa permet desmontar ràpidament les fal·làcies i així la credibilitat del seu autor queda en entredit. Hi estic d’acord, no podia ser d’una altra manera, però encara em preocupa com de fàcil és fer circular mentides, sobre tot quan no sé sap d’on han sortit (el que fa difícil que la xarxa castigui el seu autor) i qui les difon posteriorment ho fa de bona fe.
Tampoc no m’agradaria que semblés que tinc una visió negativa de la xarxa. Al contrari, internet és un dels grans avenços dels nostres temps, i fa possibles coses que no fa ni dues dècades semblaven ciencia-ficció. Però també té els seus perills (alguns, malauradament, més greus que la intoxicació política) i només amb esperit crític conseguirem superar-los, i no convertir-nos en víctimes de manipulacions interessades.
Així que, la propera vegada que rebeu algun missatge semblant als que he esmentat, no el reenvieu fins que no comproveu la seva autenticitat. Penseu que un dia és possible que el missatge parli de vosaltres, i segurament no us agradaria veure’l circular alegrement.
Hoaxes, mentiras y espíritu crítico
20 feb
Confieso que el tema de los hoaxes o bulos es una de las cosas que más me han conseguido sacar de quicio en los trece o catorce años que hace que internet entró en mi vida. No es que me cueste entender a la gente que los crea, porque siempre podemos encontrar uno u otro motivo para ello, o a veces más de uno a la vez: desacreditar a alguien (un gobierno, un partido político, una marca, una empresa), conseguir direcciones a las que luego spamear o símplemente intentar demostrarse a ellos mismos hasta dónde pueden ser capaces de difundir su invento. Malos motivos, pero motivos al fin. Pero sí que me es más difícil entender a las personas que, aunque sea con toda su buena intención, lo que no pongo en duda, distribuyen cualquier cosa que les llega, sin importarles cómo de grande sea la barbaridad que se están prestando a difundir, y sin ni tan siquiera plantearse si ese texto que han recibido y del que nos hacen partícipes tiene o no un mínimo sentido (quizás es que ni tan solo lo leen, y no sé qué es peor).
A lo largo de los años, he recibido muchos, algunos de ellos varias veces, y con grandes intervalos de tiempo entre una recepción y otra (supongo que van dando la vuelta al mundo, y como éste es esférico, acaban volviendo). Niños o niñas con alguna enfermedad mala malísima que van a poder tratarse gracias a que alguien va a poner el dinero (ya me explicarán por qué) a cambio de que tú bombardees a tus contactos con la triste historia, niños o niñas desparecid@s, avisos de intereses general que, mira tú, la policia no difunde por la televisión o la radio como sería lógico, sinó únicamente via correo-e (del estilo teléfonos móviles con explosivos tirados por la calle para que los niños los cojan), productos alimenticios que nos están envenenando sin nosotros saberlo y de los que algún samaritano nos advierte, alertas de virus informáticos que en algún caso nos borrarán el disco duro … la casuística es muy amplia. Algunos son tan burdos que con una simple lectura cualquier persona capaz de entiender lo que lee los descubre. Otros reconozco que son más verosímiles, pero basta con perder unos instantes buscando en Google, o directamente en alguna página de las que ayudan a desmontarlos, como la veterana Rompecadenas, para comprobar que sí, que nos están tomando el pelo. Lamentablemente, vista mi experiencia, creo que debo ser uno de los pocos frikis que hace estas comprobaciones.
Y hoy una amiga me ha obsequiado con otro, un correo titulado Ojo en la carretera!!, con el siguiente texto (respeto los signos de puntuación originales):
Casi todo el mundo conoce ya los variados e ingeniosos sistemas-trampa de la DGT; pero tranquilos, “Todo lo hacen por nuestro bien”
¡¡¡MUCHO OJO A ESTE NUEVO INGENIO RECAUDATORIO DEL GOBIERNO!!!
Esta maquinita de fotos, aparentemente un inocente indicador de desvío por obras, es realmente un radar encubierto que lo están poniendo precisamente en esas zonas de obras de mantenimiento donde hay limitaciones de 20 Km/h o de 30 Km/h y cazan como moscas a los que van a la deslumbrante y peligrosa velocidad de 40 ó 50 Km/h y le atizan 200,00 Euretes y un par de puntos. No te digo si pasas, por no haber coches delante, a 80 ó 90 Km/h .
Se está utilizando incluso en carreteras sin obras a las que le ponen una limitación, un par de conos y a esperar 300 m más adelante a los pardillos.
Las están poniendo en todas las carreteras españolas y las cifras de recaudación son mareantes.PASARLO PARA QUE LA GENTE SE ENTERE.
Las fotos en cuestión son éstas:
A mí, de entrada, estas señales con bandas blancas y rojas no me han sonado de nada, pero la frase clave para saber sin ninguna duda que era un engaño, ha sido:
Se está utilizando incluso en carreteras sin obras a las que le ponen una limitación, un par de conos y a esperar 300 m más adelante a los pardillos.
Ya sé que, lamentablemente, todo lo que sea acusar al gobierno (a cualquier gobierno) de afan recaudatorio encuentra una audiencia totalmente acrítica y dispuesta a creerse a pies juntillas lo que le echen, pero ¿poner una limitación en una carretera sin obras para poner multas? ¡Como si hiciera falta! Vamos anda, está claro que el creador del bulo tiene un bajo concepto de la inteligencia de su audiencia.
El caso es que, con la ayuda de Google y en un minuto, he encontrado aquí (al final de la página, después de otros bulos sobre radares) la prueba del engaño:
Sí, mismas señales, mismo artilugio (con las puertas abiertas), dos policias … Oh wait! Esos uniformes … ¿Son Guardias Civiles? ¿Mossos? ¿Ertzainas? ¿Quizás miembros alguna policía local? No, son policías belgas. Porque es en Bélgica, y no en España, dónde dichos radares se utilizan (éste es el enlace a la página, en francés, dónde originalmente se publicó la noticia en septiembre de 2008, con las tres fotos juntas).
No es, pues, uno de los “ingeniosos sistemas-trampa de la DGT” (básicamente porque los mismos no existen, ni cubos de basura, ni puertas abolladas, ni nada, como podeis ver si seguís el enlace que he puesto más arriba), es simplemente una mentira de un listillo. Lástima que en este país haya más listillos que listos.
Ya digo yo que se coge antes a un mentiroso que a un cojo, sobre todo si se le quiere coger, solo hace falta un poco de interés y un mínimo de espíritu crítico.
Lo siento, pero el manifiesto no dice la verdad
4 dic
Si puedo evitarlo no me referiré más al tema, pero no quiero dejar en el tintero virtual una idea que me ronda por la cabeza estos días, aunque sé que lo que escribiré seguramente no será del agrado de la mayoría.
Según nos han explicado algunos, uno de los grandes crímenes de las ya famosas disposiciones finales de la Ley de Economía Sostenible es que permitían el cierre de webs por la autoridad administrativa, ¡dónde vamos a parar¡.
De hecho, uno de los puntos, en concreto el segundo, del ya conocido manifiesto, dice (el subrayado es mío):
La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
De entrada ya sería discutible si el cierre de una web de enlaces entra dentro del concepto de secuestro establecido en el art. 20.5 de la Constitución. O más aún, si puede considerarse una web de enlaces como publicación, grabación u otro medio de comunicación. Todo es opinable.
Pero es igual, porque, ¡oh terror!
la posibilidad de que la administración pueda cerrar una web ya existe ahora,
y así lo establece en su actual redacción (dada por la Ley 56/2007) el art. 8 de la LSSI (Ley 34/2002), que dice (nuevamente, los subrayados son míos):
1. En caso de que un determinado servicio de la sociedad de la información atente o pueda atentar contra los principios que se expresan a continuación, los órganos competentes para su protección, en ejercicio de las funciones que tengan legalmente atribuidas, podrán adoptar las medidas necesarias para que se interrumpa su prestación o para retirar los datos que los vulneran.
Los principios a que alude este apartado son los siguientes:
a) La salvaguarda del orden público, la investigación penal, la seguridad pública y la defensa nacional.
b) La protección de la salud pública o de las personas físicas o jurídicas que tengan la condición de consumidores o usuarios, incluso cuando actúen como inversores.
c) El respeto a la dignidad de la persona y al principio de no discriminación por motivos de raza, sexo, religión, opinión, nacionalidad, discapacidad o cualquier otra circunstancia personal o social, y
d) La protección de la juventud y de la infancia.
En la adopción y cumplimiento de las medidas de restricción a que alude este apartado se respetarán, en todo caso, las garantías, normas y procedimientos previstos en el ordenamiento jurídico para proteger los derechos a la intimidad personal y familiar, a la protección de los datos personales, a la libertad de expresión o a la libertad de información, cuando éstos pudieran resultar afectados.
En todos los casos en los que la Constitución y las Leyes reguladoras de los respectivos derechos y libertades así lo prevean de forma excluyente, sólo la autoridad judicial competente podrá adoptar las medidas previstas en este artículo, en tanto garante del derecho a la libertad de expresión, del derecho de producción y creación literaria, artística, científica y técnica, la libertad de cátedra y el derecho de información.
(…)
5. Las medidas de restricción que se adopten al amparo de este artículo deberán, en todo caso, cumplir las garantías y los requisitos previstos en los apartados 3 y 4 del artículo 11 de esta Ley.
Por su parte el art. 11 en sus apartados 3 y 4, establece:
3. En la adopción y cumplimiento de las medidas a que se refieren los apartados anteriores, se respetarán, en todo caso, las garantías, normas y procedimientos previstos en el ordenamiento jurídico para proteger los derechos a la intimidad personal y familiar, a la protección de los datos personales, a la libertad de expresión o a la libertad de información, cuando estos pudieran resultar afectados.
En todos los casos en que la Constitución, las normas reguladoras de los respectivos derechos y libertades o las que resulten aplicables a las diferentes materias atribuyan competencia a los órganos jurisdiccionales de forma excluyente para intervenir en el ejercicio de actividades o derechos, sólo la autoridad judicial competente podrá adoptar las medidas previstas en este artículo. En particular, la autorización del secuestro de páginas de Internet o de su restricción cuando ésta afecte a los derechos y libertades de expresión e información y demás amparados en los términos establecidos en el artículo 20 solo podrá ser decidida por los órganos jurisdiccionales competentes.
4. Las medidas a que hace referencia este artículo serán objetivas, proporcionadas y no discriminatorias, y se adoptarán de forma cautelar o en ejecución de las resoluciones que se dicten, conforme a los procedimientos administrativos legalmente establecidos o a los previstos en la legislación procesal que corresponda.
Es decir, la administración puede con la legalidad actual cerrar o retirar datos de una web, salvo en los casos en ello sólo puede hacerse por la autoridad judicial, siendo uno de estos casos expresamente citado el secuestro de páginas de internet cuando afecte a la libertad de expresión e información. ¿Cuál es la novedad entonces de la modificación propuesta? Pues que se introduce un nuevo principio junto a los cuatro existentes cuya protección puede motivar el cierre:
e) La salvaguarda de los derechos de propiedad intelectual.
Reitero, la posibilidad de que la Administración cierre una web no es nueva, únicamente se introduce una nueva causa. Igual que no es nuevo que, cuando sea de aplicación el último párrafo de la norma que he reproducido (art. 8.1 LSSI), es decir, cuando así lo establezca la Constitución, y cuando las Leyes reguladoras de los respectivos derechos y libertades así lo prevean de forma excluyente, solo la autoridad judicial podrá decretar el cierre, lo que expresamente se aplica a las webs cuando se afecta las libertades de expresión y/o información.
Esto era así antes, y sería así aunque el anteproyecto se conviertiera en ley sin modificaciones (lo que no quita que, por otros motivos, pudieran ser deseables modificaciones en la normativa que regula el tema). Por lo tanto, lamento desilusionar a algunos que de buena fe se lo han creído: el manifiesto no se ajusta a la realidad y Zapatero se ha limitado a aclarar la interpretación que debe dársele a la ley, ni la red ha doblado la rodilla de los lobbies, ni el gobierno recula, ni el gobierno rectifica a Sinde, únicamente ha habido unas personas que, quiero pensar que por ignorancia y no por mala fe, han interpretado la ley de la peor manera posible (y no descarto que una de ellas haya sido la propia ministra).
Quizás los que no entienden el abogadés no deberían pronunciarse sobre las leyes, o al menos deberían asesorarse, lo que no quita que cuenten con mi admiración por el conjunto de su labor, no confundamos.
En resumen:
- El cierre administrativo de webs ya existe (lo que no implica que dicha actuación no tenga un control judicial a posteriori).
- Igualmente, y con la normativa actual, en algunos casos dicho cierre sólo puede ser decretado por la autoridad judicial (y específicamente en el caso de webs cuando se afectan las libertades de expresión e información).
- En ambos casos debe respetarse el procedimiento administrativo y judicial pertinente (esto es una obviedad, pero al parecer hay quien no lo tiene claro).
- El anteproyecto no modifica ninguna de las tres cosas, solamente introduce una nueva causa que ampara el cierre.
Y eso es todo, he intentado ser lo más claro posible, si alguien sostiene otras interpretaciones estaré encantado de leerlas.
No importa las adhesiones que el manifiesto haya suscitado, ni si los adherentes (o incluso alguno de los redactores) ha leído la ley (lo que tengo claro es que no la han entendido). Pero aunque fueran millones no convertirían en verdad lo que no lo es. Nunca me ha gustado comulgar con ruedas de molino. Son indigestas.
Un manifiesto (¿demasiado?) apresurado
3 dic
Ayer expresé mis críticas al manifesto confeccionado como respuesta a la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible de ciertas modificaciones a la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y a la Ley de Propiedad Intelectual que podían permitir el cierre de determinadas webs que vulneraran los derechos de autor.
No se me oculta que el citado manifiesto ha gozado de un apoyo masivo en internet, aunque también es verdad que muchas voces se han pronunciado en su contra, además de la mía, como la de Roger Senserrich o la de SuperSantiEgo, por citar dos (con más gracia y conocimiento que yo), o también la de Carlos Guadián (que se adhiere a algunos puntos y no a otros) y José Rodríguez, aunque discrepe con él en alguna cuestión.
Me hubiera gustado entrar punto por punto en el manifiesto para explicitar más qué es lo que no me gusta de él (de la ley no hablo, porque hay coincidencia en que es manifiestamente mejorable), pero como eso requeriría un tiempo que no tengo, solamente quiero decir que quizás fui demasiado duro con él, porque supongo que de un documento que, según dicen, fue parido en una noche vía Google Wave (por gente que tiene ahí contactos, no como yo que tengo el Google Wave pero no tengo ninguno), no sería razonable esperar gran cosa.
Pero esto me genera otras cuestiones:
¿a qué tanta prisa, realmente era tan urgente el manifiesto?
¿era tan urgente que esos gurús, esa gente entendida en internet (no representantes, que nadie les ha elegido como tales) se reunieran de un día para otro con la ministra sin preparar nada?
¿ ignoran que el anteproyecto tiene que recorrer mucho camino antes de llegar a ser ley, y que en el mismo puede sufrir- sufrirá, seguro- modificaciones radicales?
¿ignoran que toda ley compleja tiene que desarrollarse reglamentariamente porque si todo estuviera en la ley, éstas serían tochos aun más infumables de lo que son?
¿ignoran que el hecho de que en la ley no se regulen los procedimientos a seguir, o el control judicial de los mismos, no significa que no existan?
¿alguno de ellos se pensaba en serio que la ministra González Sinde se acojonaría y retiraría el anteproyecto así de repente, como diciendo uy, uy, qué miedo? Me parece de ser muy ilusos, o de buscar objetivos no confesado. Ya he dicho que llegarán los cambios en la ley, estoy seguro, pero hay que darle tiempo al tiempo.
Según el dicho, las prisas solo son buenas para los ladrones y para los malos toreros, y para mí se ha demostrado que los autores del manifiesto no son ni una cosa ni otra, porque posiblemente con más tiempo habrían parido una cosa mejor, con menos citas vanas de derechos fundamentales (que yo creo que de mucho nombrarlos en vano se devalúan), menos retórica catastrofista (como si la ley fuera la madre de todos los males), menos marcar el camino de la industria y de los creadores y más ideas para hacer compatible el innegable derecho del autor a la propiedad de su obra con el no menos innegable derecho del ciudadano a dar y recibir información.
Ni me gusta la ley, ni me gusta el manifiesto
2 dic
Anda la red revuelta a causa de la inclusión en el anteproyecto de la Ley de Economía Sostenible unas disposiciones finales que modifican la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI) y el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual. Tal es el sarao que se ha montado, que incluso circula por ahí un manifiesto contrario a dicha normativa cuyo texto podeis encontrar en este grupo de facebook o en diversas webs, como por ejemplo en el blog de Enrique Dans que al parecer es uno de sus precursores.
No tengo tiempo para extenderme como el asunto lo merecería, pero quiero dejar algunos apuntes:
- No me gusta que en se incluyan en las disposiciones adicionales o finales de las leyes modificaciones de otras normas que nada tienen que ver con ellas. Es una pésima técnica legislativa que además complica enormemente el trabajo de todos los que nos dedicamos a esto del Derecho.
- Creo que las modificaciones legislativas que durante los últimos años se han realizado ante la existencia de una realidad como las descargas de contenido de internet sujeto a derechos de autor han sido muy, muy, muy desafortunadas, empezando por el famoso canon digital, y denotan un gran desconocimiento de cómo funciona la red.
- Pese a que es cierto que no se le pueden poner puertas al campo, tampoco podemos caer en la falacia de que todo lo que es técnicamente posible es lícito. Creo que un autor debe tener el derecho de decidir qué quiere hacer con su obra (difundirla, no difundirla y en qué condiciones), y nadie tiene el derecho de decirle como hacerlo, ni de aprovecharse ilegalmente de su creación. O acepta sus condiciones, o no.
- Las posturas contrarias a las modificaciones legislativas indicadas no entran en lo que para mí es el meollo de la cuestión: cómo defender el derecho del autor a gozar de los frutos de su trabajo (su obra) en un mundo digital, o el derecho de una empresa a obtener beneficios de sus inversiones. No podemos caer en el estereotipo de que contra las multinacionales malas malísimas todo es válido.
- El referido manifiesto adolece igualmente de este defecto, además de otros muchos: aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid introduce puntos que, para mí, no vienen al caso y desprenden un tufo partidista más que evidente, atribuye a la ley efectos que yo creo que no tiene (aunque todo es discutible, y aquí cuenta y mucho la interpretación y la aplicación que de ella se haga), se irroga el derecho a decidir qué tiene y qué no tiene que hacer la industria, qué es y qué no es obsoleto, sacraliza el tema del cierre administrativo de una web, como si la administración no pudiera ya ahora cerrar muchos negocios si incumplen la ley (sin perjuicio del posterior control judicial, como toda actividad administrativa), hace una interpretación realmente chusca del fin (finalidad) del derecho de propiedad intelectual, contiene afirmaciones jurídicamente más que discutibles (que yo sepa no existe en la constitución un derecho fundamental a bajarse películas, ni mucho menos a difundirlas de forma masiva), etc., etc., etc.
El caso es que el manifiesto ha sido suscrito por muchos y prestigiosos (al menos para mí) blogueros, como Nacho Escolar o César Calderón, y matizado por otros, como José Rodríguez y Jaume d’Urgell, pero yo he de mostrar mi más frontal desacuerdo con el mismo, porque aunque pudiera suscribir alguno de sus puntos, lo negativo pesa mucho más que lo positivo, y en esta valoración negativa se equipara a la ley que lo motiva. Espero, estoy prácticamente seguro de que así será, que de la confrontación de ambos surgirá algo mucho mejor.
En relación con el tema, es interesante esta entrevista con David Bravo en 20 minutos (respondiendo a preguntas de internautas).
Ataque a Red Progresista
16 oct
Aunque no sería necesario, quiero dejar constancia de mi condena al ataque sufrido por Red Progresista la pasada tarde, cuyos autores, tras borrar los archivos del sitio, dejaron un logo de red liberal.
Desconozco la autoría de los hechos, aunque es evidente que se trata de algún tarado/a enemigo de la libertad de expresión (al menos de la ajena), de esos que tanto abundan en ciertos lugares. Por si eso fuera poco, ya hay quien está diciendo que es un ataque simulado por la propia Red Progresista, no sé si con la colaboración de los servicios secretos de Marruecos o sin ella, y con alguna turbia intención que solo esas mentes calenturientas pueden percibir.
En fin, como se suele decir, lo que no nos mata nos hace más fuertes. Adelante.






