Además del título de una película de Almodovar, mala educación es lo que demostraron ayer algunas de las personas que asistieron al desfile conmemorativo del dia de la Hispanidad y aprovecharon para gritar e insultar a Zapatero (o posiblemente fue al revés, fueron a gritar e insultar y aprovecharon para ver el desfile).

Reconozco que el tema este de los desfiles tiene su punto, pero también pienso que para ir a un desfile como éste, con tu banderita española y tal, hay que ser de una determinada manera, por lo que los gritos no me extrañaron nada de nada (ya dijo el propio Zapatero que son parte del rito). Y eso que, aunque Luis Solana diga que tiene la seguridad de que los gritos venían de familiares de militares, yo no lo tengo tan claro. No solo gritaban desde las tribunas, también personas de a pie, detrás de las vallas, y por tanto esas personas, sin invitación, no necesariamente tenían que ser familia de militares.

Quizás eran patriotas, palabra que, aplicada a cualquier patria, me da un especial repelús, y que al menos en España es, para mí, equivalente a facha. Y no lo digo por decirlo. No tendría que ser así, pero los hechos lo demuestran día a día. Un ejemplo: hay un grupo en Facebook llamado CONSIGAMOS 10 MILLONES DE ESPAÑOLES ORGULLOSOS DE SERLO, dónde lo primero que dicen es que ser español no es ser facha (ya se dice en latín que excusatio non petita …), pero en cuyo muro ves mensajes como “Es necesario adelantar las elecciones”, “Así el PSOE compró todos los medios de comunicación! Rescata tu democracia!”, “PSOE-PSC la extraña pareja”, y cosas similares. Y el contenido de los mensajes, pues como los que envían los espectadores de El Gato al Agua, más o menos. Quien tenga interés que los lea.

En fin, es lo que hay. De todos modos, sigo pensando que no son los gritos de esas personas los que deben preocuparnos. Total, como recordaba ayer Geógrafo Subjetivo, muchos ya pidieron la dimisión de Zapatero la misma noche de las elecciones delante de la sede del PP, y está claro que al PP esto de los gritos le gusta. Esos que gritaban ayer no nos van a votar nunca (ni ganas), pero según lo que hagamos, puede ser que otros que nos votaron y esperan de nosotros una determinada política, dejen de hacerlo. Y eso sí que me preocupa.

Y para ser justos, un recuerdo a alguien del PP a quien no le gustaron los gritos de ayer, y ya ha recibido por ello las correspondientes collejas de la caverna mediática, Alberto Ruiz Gallardón. Lo hiciera sinceramente o de cara a la galería, su actitud es de elogiar.