Blog personal i polític de Manuel Cáceres
Societat
De lo normal y lo anormal
6 oct
Mientras me duchaba hace un par de días en los vestuarios de la piscina, me extrañó oir la voz de una niña hablando con su padre en una de las duchas cercanas. Y cuando me di cuenta de que me extrañaba, me extrañó a su vez que así fuera. ¿Por qué debía extrañarme algo tan natural como que una niña se duchara con su padre? Ah, claro, pensé de una forma casi inconsciente, es normal que me extrañe, es que estamos en los vestuarios de hombres. Pero no. Bien pensado, la misma existencia de vestuarios separados por géneros (o sexos, si se prefiere) no tiene nada, pero que nada, de normal.
¿Por qué razón hombres y mujeres deben utilizar vestuarios separados?
Algunos dirán que por pudor, porque puede ser que no te guste que otra persona te vea desnudo. Es en todo caso algo respetable (aunque no lo comparta, porque mejor o peor puestas todos los de un mismo sexo tenemos las mismas cosas, y todos hemos visto desnudo a alguien del sexo contrario, así que no creo que haya mucha gente que pase el tiempo en los vestuarios observando a los demás). Pero este problema no lo solucionan los vestuarios separados, porque aunque solo te vean personas de tu mismo sexo, el caso es que te ven, y eso debería afectar igualmente a tu pudor.
Si lo que no te gusta es que te vea alguien del sexo opuesto por las connotaciones sexuales, basta con pensar que hay y ha habido siempre personas, aunque no sean la mayoría, a quienes les gustan los cuerpos de las personas de su mismo sexo, con lo que estar en un vestuario solamente con personas de tu mismo sexo no impide que alguien pueda estar mirándote de forma libidinosa (y añado que si así fuera es casi como para estar contento).
Y si el problema es que tú no quieres ver los cuerpos de personas del otro género, lo cual únicamente puede tener una motivación sexual (porque si fuera, pongo por caso, pormotivos estéticos, el género daría igual), entonces es que, como decía Diego Serrano, “tienes la mirada sucia” y de eso solo tú eres responsable.
Alguien dirá que tampoco pasa nada por que exista esta separación. Pero es que sí que pasa. Pasa, por ejemplo, que cuando voy con la família a la piscina (que es el cien por cien de las pocas veces que voy) tenemos que separarnos en la puerta de los vestuarios, de forma que no podemos estar juntos para vestir, o ayudar a vestir a los niños. Y no tendría por qué ser así.
En fin, que algún día tendremos que acabar con esta y otras prácticas anacrónicas, fruto de mentes reprimidas y, en muchos casos, hipócritas.
Cada uno en su lugar
17 sep
Resulta que Albert Boadella se nos va a Madrid (bueno, no dónde estaba, porque hace ya tiempo que se despidió de Cataluña). El caso es que Esperanza Aguirre le ha propuesto, y él ha aceptado, dirigir el teatro “El Canal de Isabel II”. No me extraña en absoluto. Y no me extraña porque sigue el camino de otros/as muchos/as (Cristina Alberdi, Gotzone Mora, etc.) que desde una inicial militancia de izquierdas han acabado en opciones conservadoras y, y no es un tema baladí, ocupando un cargo (retribuido, of course) en una Administración gobernada por el PP.
Tolerància o barra
14 feb
Aquest dies es parla de les modificacions en la legislació reguladora del consum de tabac, i torna a sortir a escena l’anomenat Club de fumadores por la tolerancia, per tal de defensar els presumptes drets dels fumadors (presumptes no vol dir que cregui que no en tenen cap, però no tots els que ells creuen tenir).
I jo em pregunto, ¿On eren aquest fumadors per la tolerància quan en un viatge en autocar de divuit hores a Andalusia cap als anys 70 t’havies d’empassar de grat o per força el fum de tothom que volia fumar (i sort que aleshores les finestretes dels autocars podien obrir-se)? ¿On eren quan a la Facultat de Dret els anys 80 havies de fer classe i examinar-te entre el fum dels companys i companyes que fumaven? No, ells van aparèixer quan van veure que, finalment, els drets dels no fumadors començaven a veure’s recollits per la legislació.
Tenen dret a defensar el que ells creguin que han de defensar, però parlar de tolerància … és una mica cínic. A mi em recorden a aquells que ara defensen aferrissadament el bilingüisme, però que quan el català era simplement tolerat (ja no parlo de quan era prohibit, jo no havia nascut) i només el castellà oficial, no tenien cap problema en el monolingüisme. El monolingüisme propi era bo. Quan s’intenta afavorir l’altra llengua (i consti que Catalunya és molt, molt lluny de ser monolingüe en català) venen les queixes. Molta cara, es diu això.
Els no fumadors tenen (tenim) dret a que ningú ens faci empassar el seu fum en un espai públic (obert o tancat, això és igual). Que algú vol fumar, doncs que fumi, però seva és la responsabilitat de no molestar ningú. Això és sempre així quan una desenvolupa qualsevol activitat que pot afectar els altres, i fumar no ha de ser l’excepció. No entendre-ho, em sembla una manca de respecte flagrant. I invocar la tolerància és tenir molta barra.


