Blog personal i polític de Manuel Cáceres
Política
Solidaridad
28 sep
El tema de la OPA hostil de Gas Natural sobre Endesa ha sacado a la palestra los ingresos que la Comunidad de Madrid y su Ayuntamiento dejarían de percibir en el caso de que la empresa eléctrica trasladara su domicilio a otro lugar. Independientemente de que sean muchos o pocos, creo que es motivo de reflexión el que una empresa que no tiene ni plantas de producción ni clientes en Madrid genere impuestos para esta Comunidad, por el único hecho de tener allí su domicilio fiscal. Y no me refiero solo a los que van directamente para la Comunidad Autónoma, sino a los que el Estado recauda pero que la señora Aguirre esgrime como aportados por su Comunidad para justificar la gran solidaridad de la misma.
¿Solidaridad? ¿Es que acaso esos los ingresos de Endesa, como los de las demás grandes compañías con domicilio social en Madrid se generan allí? ¿Es que los ingresos que un banco cobra por comisiones a un cliente de La Coruña, o los que una compañía de telefonía cobra a un abonado de Soria, o los que una compañía eléctrica cobra por dar suministro en Castellón, son generados en Madrid? No, evidentemente, esos ingresos no son de Madrid, igual que los ingresos que Gas Natural, pongo por caso, obtuviera de sus clientes en Asturias (en el supuesto de que los tuviera, cosa que ignoro) no son ingresos de Cataluña.
Por eso me fastidia bastante que la Sra. Aguirre se permita sacar pecho argumentando una solidaridad ficticia, porque los recursos que teóricamente aporta Madrid han sido previamente drenados de todos los territorios de España por las empresas con sede en la capital.
Eso por no hablar de la elevada suma de ingresos que para Madrid supone que allí estén establecidas diversas instituciones del Estado, como demostró su férrea oposición al traslado de la CMT. Además de las Cortes Generales y el Gobierno, cuyo traslado no me planteo, en Madrid están, por citar dos ejemplos, el Tribunal Supremo o el Tribunal Constitucional. Ello quiere decir que los magistrados y los funcionarios de estos tribunales viven en Madrid o alrededores y pagan allí su IRPF. Pero además, para comparecer ante ambos tribuanales es indispensable contratar a un Procurador de Madrid que, junto con sus empleados, paga también allí su IRPF. Y esa cadena se extiende a sus suministradores de material de oficina, mensajería, etc. Y si yo tengo que defender en vista oral un recurso ante esos tribunales, deberé viajar a Madrid, comer en Madrid y quizás incluso alojarme en Madrid, aumentando así los ingresos, y por tanto los impuestos a pagar, por las empresas allí establecidas.
Antes de hablar de solidaridad, y de jactarse de hacer grandes aportaciones a la caja común, la Sra. Aguirre debería restar todos esos ingresos que no le corresponden, que son fruto únicamente de decisiones políticas, y luego hacer números, a ver qué sale.
Y aun queda pendiente el tema de la descentralización del Estado. En los tiempos que corren, cuando los aviones hace mucho que sustituyeron al carro, y el teléfono, el fax y el correo electrónico a los mensajeros, no tiene sentido mantener instituciones en Madrid argumentando su centralidad. Y que no se nos diga que las instituciones tienen que estar necesariamente en la capital, porque existen ejemplos claros de que no tiene por qué ser así (el Tribunal Constitucional alemán, por ejemplo).
Ahora que la CMT se traslada a Barcelona, debemos plantearnos otros traslados. ¿Por qué no el Tribunal Constitucional en Valencia, o el Tribunal Supremo en Sevilla, e igualmente con el resto de instituciones?
Las manipulación de las víctimas
15 sep
Nuevamente esa filial del PP en que se ha convertido la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) asume el papel de fuerza de choque de los populares convocando manifestaciones contra lo que ellos ven como una rendición del Gobierno ante las pretensiones de ETA, basándose en informaciones periodísticas reiteradamente negadas por el Gobierno.
Hace mucho tiempo que el PP viene utilizando el terrorismo y las víctimas como argumento en la lucha política. Es una actitud repugnante, además de contraria al pacto por las libertades y contra el terrorismo (que yo nunca hubiera firmado con el PP, por otro lado). Pero no debe extrañarnos en un partido cuyos dirigentes actuales y pasados han demostrado una gran capacidad para la mentira y la manipulación (aunque afortunadamente no siempre han obtenido sus objetivos). La utilización de las víctimas, y que algunas de éstas (no olvidemos que la AVT no las representa a todas, ni mucho menos) se presten al juego, es un elemento más en esta estrategia.
Las víctimas del terrorismo y sus familiares merecen todo mi respeto, apoyo y comprensión desde el punto de vista personal, como creo que son merecedoras del de toda la sociedad. Ahora bien, su desgracia no hace que sus opiniones políticas tengan más valor, o deban ser más respetadas, que las de cualquier otro ciudadano o ciudadana. El terrorismo es un problema de todos, y no olvidemos que si hasta ahora ellos han sido las víctimas, mañana podemos serlo cualquiera de nosotros. Por ello, acabar con el terrorismo debe ser la primera prioridad no solo del Gobierno, sino de toda la sociedad, y para ello se deben utilizar todos los instrumentos disponibles, siempre que no supongan pagar un precio político a la organización terrorista. Creo que esto es algo compartido por la mayor parte de nuestra sociedad (y así lo votaron en el Congreso todos los partidos, a excepción del PP), y en esa dirección debemos caminar, aunque a las víctimas, o a algunas de ellas, no les guste.
¿Sabemos qué es el fascismo?
13 sep
El domingo día once asistí al acto que cada año en esta fecha, desde hace ya veinte, homenajea a Salvador Allende en la plaza que lleva su nombre en el tristemente famoso barrio de El Carmel, en el Distrito de Horta-Guinardó, en Barcelona.
Asistieron al acto, con el ánimo de reventarlo, un grupo de vecinos (o eso decían ellos que eran) afectados por el proyecto del Parc dels Tres Turons. No entraré en si tienen o no razón en cuanto al fondo del asunto, porque lo desconozco. Solo puedo decir que, en un Estado de Derecho, la Administración se somete al imperio de la ley, y si no lo hace sus decisiones son impugnables ante los tribunales.
Pero si entraré en la forma: puedo comprender que la posibilidad de ser expropiado es algo impactante para cualquiera, pero no me parece de recibo que se utilice un acto cuyo objeto no tiene nada que ver con el proyecto urbanístico en cuestión para plantear reivindicaciones relativas al mismo (aunque estas fueran legítimas, lo que desconozco). Además existen cauces de participación dónde dichas reivindicaciones pueden manifestarse verbalmente y por escrito. Lo que se hizo me parece una falta de respeto, no ya a los representantes políticos cuyas intervenciones apenas pudieron oirse por culpa de los pitos, los gritos y las sirenas, sino todo el público asistente y a la memoria de Salvador Allende y lo que representa.
Y tampoco me parece de recibo, insisto, sean cuales sean las razones de fondo que pudieran asistir a los manifestantes, tildar a los representantes públicos de fascistas, como hicieron tanto a gritos como en una pancarta.
Llamar fascistas a los representantes del pueblo, que han sido elegidos democráticamente por los ciudadanos es otra enorme ofensa no solo para las personas que han elegido a dichos representantes, sino para todos aquellos que durante años lucharon contra el régimen fascista que en este país tuvimos que sufrir (porque aunque algunos parezcan haberlo olvidado, aquí de fascismo sabemos un poco, aunque ya sé que algunos no lo sufrieron, sino que lo disfrutaron). Y estas personas, que lucharon y en algunos casos murieron en esa lucha, paradójicamente, pertenecen o pertenecieron a los mismos partidos políticos cuyos dirigentes son ahora llamados fascistas.
El fascismo fue (y es) algo lo suficientemente grave como para no utilizar su nombre en vano. No olvidemos que en un régimen fascista los que se manifiestan son golpeados, encarcelados y, en el peor de los casos, eliminados. No hay representantes democráticos, y no hay control sobre los gobernantes. No creo que haga falta extenderse más.
Acabo, y reproduzco como homenaje el último mensaje transmitido por Salvador Allende a los chilenos, el 11 de septiembre de 1973 a las 9:03 A.M. por Radio Magallanes.
En estos momentos pasan los aviones. Es posible que nos acribillen. Pero que sepan que aquí estamos, por lo menos con nuestro ejemplo, que en este país hay hombres que saben cumplir con la obligación que tienen. Yo lo haré por mandato del pueblo y por mandato conciente de un Presidente que tiene la dignidad del cargo entregado por su pueblo en elecciones libres y democráticas.
En nombre de los más sagrados intereses del pueblo, en nombre de la Patria, los llamo a ustedes para decirles que tengan fe. La historia no se detiene ni con la represión ni con el crimen. Esta es una etapa que será superada. Este es un momento duro y difícil: es posible que nos aplasten. Pero el mañana será del pueblo, será de los trabajadores. La humanidad avanza para la conquista de una vida mejor.
Pagaré con mi vida la defensa de los principios que son caros a esta Patria. Caerá un baldón sobre aquellos que han vulnerado sus compromisos, faltando a su palabra… roto la doctrina de las Fuerzas Armadas.
El pueblo debe estar alerta y vigilante. No debe dejarse provocar, ni debe dejarse masacrar, pero también debe defender sus conquistas. Debe defender el derecho a construir con su esfuerzo una vida digna y mejor.
9:10 A.M.
Seguramente, ésta será la última oportunidad en que pueda dirigirme a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las antenas de Radio Magallanes. Mis palabras no tienen amargura sino decepción Que sean ellas un castigo moral para quienes han traicionado su juramento: soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino, que se ha autodesignado comandante de la Armada, más el señor Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al Gobierno, y que también se ha autodenominado Director General de carabineros. Ante estos hechos sólo me cabe decir a los trabajadores: ¡No voy a renunciar!
Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad al pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.
Trabajadores de mi Patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeño su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección: el capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción crearon el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara el general Schneider y reafirmara el comandante Araya, victimas del mismo sector social que hoy estará esperando con mano ajena, reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.
Me dirijo a ustedes, sobre todo a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la Patria, a los profesionales patriotas que siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios clasistas que defendieron también las ventajas de una sociedad capitalista.
Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente; en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las vías férreas, destruyendo lo oleoductos y los gaseoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder.
Estaban comprometidos. La historia los juzgará.
Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz ya no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la Patria.
El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.
Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.
¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!
Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral
que castigará la felonía, la cobardía y la traición.
¿Intervención o no, en qué quedamos?
9 sep
Aquí va una cosa cortita que pensé durante las vacaciones (cuando no tenía ordenador), a raiz de la autorización a Sogecable para emitir en abierto (lo que ha tenido como consecuencia el nacimiento de la nueva cadena Cuatro). La actuación, no solo de las cadenas de televisión privada, sino del resto de medios de comunicación de la derecha, vuelve a demostrar que hay conceptos, como la competencia, libertad de mercado, etc. que solo se invocan desde posiciones autodenominadas liberales cuando pueden aprovecharse en su propio beneficio.
Pero cuando ellos, como es el caso de la televisión, tienen una posición de oligopolio (oligopolio no provocado por la libre competencia, sino por el marco legal), intentan por todos los medios no perderla, aunque ello suponga limitar la competencia y ese libre funcionamiento del mercado que tanto les gusta en ocasiones, y sin dudar en reclamar, ahora sí, una postura restrictiva e intervencionista del Estado. Y, evidentemente, poco importa aquí el posible beneficio para el consumidor (en este caso espectador).
Y esta semana tenemos otro ejemplo con la postura de toda la derecha ante la OPA de Gas Natural sobre Endesa, cuando desde la derecha ya se pide a gritos la intervención de Bruselas para abortar la operación (igual que abortaron con la ayuda del gobierno, que entonces controlaban, la OPA sobre Iberdrola). Y no la piden para defender los derechos de los ciudadanos (que es, o debería ser, la razón de cualquier intervención), sino únicamente para evitar una operación que no les gusta. Con el agravante, además, de que no les gusta únicamente porque Gas Natural y La Caixa, su accionista de referencia, son catalanes. Pero este es otro tema.
Dos nuevas muestras de hipocresía y doble rasero de medir. Dos más.
Res no és el que sembla
16 feb
Arriba als seus darrers dies la campanya per al referèndum de la Constitució Europea, una campanya on gaire bé res no és el que sembla. Hi ha qui en l’àmbit espanyol demana el sí, però esperant que surti un sí justet, amb una baixa participació, creient que així desgastarien l’adversari polític. Ja a nivell català, d’altres demanen el sí, després d’haver passat pel no, i tampoc no volen un sí aclaparador. Altres, els de debò (suposo que els demés som de broma o cartró-pedra), defensors com sempre de les essències, demanen el no donant per descomptat que sortirà sí, de forma que tenen el millor de tots dos móns. I finalment, hi ha qui, donant també per descomptat que a Espanya sortirà sí, voldrien que a Catalunya sortís no, amb un càlcul semblant als anteriors: Catalunya manifesta la seva postura diferencial (i és un argument que podem fer servir quan convingui), però no hi perdem res.
Puc estar d’acord amb una part dels arguments del no, sobre tot aquells que es refereixen a les mancances de la constitució, que són moltes. Però no hem d’oblidar que el text és fruit d’un acord entre molts països, la majoria amb govern conservador, on tothom ha hagut de cedir (i els conservadors han hagut de fer-ho, per exemple, en la inclusió en el preàmbul de les arrels cristianes d’Europa). Jo també voldria anar més enllà en molts temes, però ara per ara no sembla possible. El que no vol dir, ans al contrari, que renunciem a fer-ho en el futur.
Altres arguments del no són més discutibles, i donen lloc a paradoxes: ¿Donarien suport els verds europeus a una constitució que no protegís el medi ambient? ¿Donaria suport la Confederació Europea de Sindicats a una constitució que, com he llegit en algun lloc, eliminés els drets dels treballadors aconseguits en tres segles de lluita? ¿Donaria suport el PNB a un text negatiu per a les nacions sense estat? Algú ens ho hauria d’explicar.
Altres, són bastant poc consistents: que substitueix el dret al treball pel dret a treballar (¿i què?), que no assegura la igualtat de gèneres (però diu que tractarà d’eliminar les desigualtats entre la dona i l’home i de promoure’n la igualtat, que és bastant semblant), o que per modificar-la caldrà l’acord de 25 estats (es clar, i per aprovar-ne una de nova també).
I, last but not least, altres arguments són senzillament falsos. I això és bastant més greu. Basta comparar el que es diu amb el que la constitució estableix en cada cas per a comprovar que ens trobem davant mentides flagrants (això, o jo no sé llegir textos jurídics, i en aquest cas ho tinc malament, perquè m’hi guanyo la vida): la constitució, per se (altre cosa és el que cada govern faci) no obliga a augmentar la despesa militar, ni supedita la Unió Europea a l’OTAN, ni consagra la flexibilitat laboral, ni altres coses de que se l’acusa.
La constitució bàsicament refon normativa existent, i efectua algunes aportacions noves que, en tot cas, són positives en relació amb la situació actual. I és que les preguntes a fer-nos són: ¿millora la constitució la situació actual, ni que sigui poc? Jo crec que sí. ¿L’empitjora en algun aspecte? Diria que no. ¿Si aquesta constitució no s’aprova, és possible tenir a curt termini un text millor des del punt de vista de l’esquerra o de les nacions sense estat? Evidentment no, i qui digui el contrari (i hi ha gent que ho diu) que expliqui en què es basa, i per què si això és tan fàcil no s’ha pogut aconseguir ara.
La veritat és que un no seria aprofitat pels euroescèptics (que, agradi o no agradi, són els majoritaris dins el bàndol del no) per aturar o, si més no, alentir el procés de construcció europea. I encara que l’endemà el sol tornaria a sortir, i la vida continuaria, per tots els que creiem en una Europa políticament unida, seria un mal dia.
In the beginning
11 feb

Diari de bord, data estel·lar 200502.11 … no, jo no soc el capità Jean Luc Piccard, ni estic al davant de la nau Enterprise, encara que m’agradaria, però serveixi aquest inici com a homenatge a la sèrie i com a protesta perquè Televisió de Catalunya mai va emetre la darrera temporada de Star Trek, The Next Generation.
Em dic Manuel i inicio avui aquest weblog o bitàcora o com li volgueu dir, que em permetrà posar per escrit algunes de les coses que em ronden pel cap.
Potser avui no és el millor dia, ja que ara mateix no tinc cap tema especial del que vulgui parlar, però d’alguna manera havia de començar, oi?


