Blog personal i polític de Manuel Cáceres
Política
No nos hagamos daño (o las primarias de Madrid)
3 sep
Desde hace algunas semanas vengo observando, no sin preocupación, el proceso desencadenado en torno a la candidatura del PSM-PSOE a la Comunidad Autónoma de Madrid, y a sus dos candidatos a candidatos, Tomás Gómez y Trinidad Jiménez.
Seguramente por razones de prudencia debería abstenerme de hablar de este tema, so pena de que alguien me diga que me estoy metieno en camisa de once varas. Pero aunque no me tengo por imprudente, el cuerpo me pide que escriba algo sobre el tema (quizás también se deba a que llevo días sin escribir nada aquí).
Vaya por delante que no pienso pronunciarme sobre quien considero mejor candidato o candidata. No tengo información suficiente para ello, y hacerlo sería, más que imprudente, temerario. Pero sí sobre el proceso.
Las primarias, presentes en los Estatutos tanto del PSOE como del PSC, y que no lo están en los de otras muchas formaciones políticas, dónde la dedocracia es la forma usual de designación, son la forma más democrática de elegir un candidato o candidata cuando más de una persona opta a ello. Es un ejercicio de democracia muy positivo … si se lleva bien. Pero si para lo que sirve es para que los partidarios de A ataquen y denosten a B, y para que los partidarios de B ataquen y denosten a A, le estamos haciendo un flaco favor al partido y a los candidatos, tanto a quien gane como a quien pierda, que sufrirán un desgaste muy negativo. Y si encima no se respeta la limpieza del proceso, las consecuencias pueden ser aun peores para la imagen del partido, conviertiendo algo positivo en algo altamente negativo. Sé que no soy nadie para dar consejos, no es esa mi intención, pero hay ciertas cosas que no debemos olvidar en el fragor del combate.
Por otro lado, ciertas cosas no me gustan. No me gusta la actuación a golpe de encuesta. No vendemos detergente. “Vendemos”, ofrecemos, ideas. No es lo mismo. Intentamos llevar a la práctica las políticas que creemos mejores para el conjunto de la ciudadanía, e intentamos convencerla de que así es. Si caemos en la tentación de ajustarnos a lo que la opinión pública (o la mayoría de ella), sobre la que inciden multitud de factores, no todos inocentes, pide, o nos dicen que pide, nos equivocamos (y por favor que nadie confunda esto con despotismo ilustrado, porque no lo es). Y lo mismo con los candidatos: creo que deben tener algún activo más que salir bien valorado en las encuestas.
Tampoco me gustan los y las paracaidistas, salvo en las películas de guerra. Como persona de la organización, de los que durante el día a día mantienen funcionando el chiringuito, me fastidiaría mucho, pero mucho, que alguien viniera ahora a decirme, por ejemplo, que tal o cual persona sin implicación en la organización territorial debe ser el candidato a la Alcaldía de Barcelona, desplazando a las personas que, durante años, han estado trabajando el tema, sólo porque lo dice alguien o porque sale mejor en las encuestas. Cosas como estas no motivan, precísamente, a las personas que forman la organización (porque al fin y al cabo, aunque muchos prefieran utilizar términos que despersonalizan el asunto, estamos hablando de personas, cada uno con nuestros sentimientos). Y, ahora más que nunca, es precisa una organización motivada y tensionada. Sin que ello obste, faltaría más, al derecho de cualquier militante a optar a ser candidato, que debe poder ejercer libremente y sin cortapisas.
Soy consciente de que con los dos últimos párrafos parece que tome partido por Tomás Gómez en detrimento de Trinidad Jiménez. Aunque por quien yo tomara partido no importaría, lo cierto es que no es así. Dije antes y reitero que no tengo elementos suficientes de jucio para ello. Yo no me refiero a las personas concretas que están protagonizando este proceso, me refiero al proceso en sí, y a las consecuencias que pude tener con independencia de quien triunfe en las primarias.
L’IVA no era tan ferotge
13 ago
Fa uns mesos, quan es va aprovar l’augment de l’IVA (dos punts el tipus general, un el reduït, zero el superreduït), els profetes de l’apocal·lipsi peperoconvergents de costum van apressar-se a llençar pronòstics de com de malament afectaria això a l’economia, de com faria pujar els preus, dels pobres pensionistes i persones amb rendes baixes (com si alguna vegada els haguessin importat) i el blablabla habitual de què dolents són aquests que governen i que bé que ho farien ells si governessin, que no hi hauria ni crisi, ni aturats, ni res dolent.
Ja vaig dir aleshores que la mesura, pressa no per caprici, sino com un element més de reducció del dèficit (d’algun lloc han de sortir els diners), no havia d’afectar els preus d’una manera important, llevat dels casos concrets en que els llestos, dels que aquí en tenim a balquena, d’altra banda, aprofitessin per augmentar el seu marge amb aquesta excusa, però ells van seguir a la seva.
Doncs bé, ahir es va publicar l’IPC del juliol, primer mes amb els nous tipus d’IVA. I, com era d’esperar, la cosa no ha estat per tant. El mes de juliol, a causa de les rebaixes, és un mes en el que els preus disminueixen, i juliol de 2010 no ha estat una excepció, amb una rebaixa de 0,488 punts respecte de juny. Sí, aquesta rebaixa és una mica inferior a la dels anys anteriors, però tampoc excessivament. La sèrie és aquesta:
| 2003 | 2004 | 2005 | 2006 | 2007 | 2008 | 2009 | 2010 |
| -0,568 | -0,713 | -0,593 | -0,600 | -0,750 | -0,520 | -0,915 | -0,488 |
Com es pot veure, la xifra de 2010 és la menor de la sèrie, però a poca distància de 2008, 2005 o 2003, quan no va haver cap pujada semblant.
I no, no és que jo sigui molt llest, era una qüestió purament matemàtica, ja que si l’augment de preu associat a l’augment del tipus d’IVA era de l`1,72% en els gravats al tipus general, 0,93% en els gravats a tipus reduït i zero a la resta, malament podia això afectar taaaaaaaant la butxaca dels consumidors. Si a això afegim que molts establiments han absorbit l’impacte d’aquest augment de l’IVA (que segurament aniran repercutint esglaonadament al llarg del temps) no és estrany que l’augment real de preus hagi estat molt inferior al que jo mateix pronosticava. De fet, els preus estan ara aproximadament a nivell de juny de 2008 (obviament, em refereixo a l’IPC, els preus concrets estaran uns més alts d’altres més baixos).
En fi, que la veritat és tossuda, la mentida té les cames molt curtes, i els fets, com sempre fan, han vigut a posar a cadascun al seu lloc. Ara només cal esperar a veure quin és el proper papu que troben per espantar-nos.
Mensajes contradictorios
10 ago
Esta entrada de Rinze que leí ayer incluye una gráfica en la que a partir de los datos de la encuesta del CIS se compara la evolución de partidos y clase política, de una lado y terrorismo, del otro, como objeto de preocupación de la ciudadanía. En la misma se aprecia una disminución de los ciudadanos que incluyen entre los tres principales problemas de España el terrorismo (disminución lógica, a la vista de la reducción de atentados y de la menor percepción de peligrosidad, lo que no quiere decir que no la tenga, de la banda terrorista ETA), y un aumento de los que entre ellos incluyen a los partidos políticos y/o la clase política.
No es que los datos sean espectaculares, o a mí al menos no me lo parecen, dado que el porcentaje de ciudadanos que incluyen entre los tres principales problemas a los políticos o la política apenas supera el veinte por ciento, lo que visto lo visto, y los ríos de tinta que se vierten en denostar, merecida o inmerecidamente, a la clase política, no es demasiado. Pero dado que este porcentaje se ha venido moviendo en torno al diez por ciento, el hecho de haberse doblado en apenas un año y medio parece dar la razón a quienes ven a la política y a los políticos como fuente y origen de todos los males, por contraposición a los sufridos ciudadanos que tienen que aguantarlos (como si no los hubieran votado). En la propia entrada hay diversos comentarios muy interesantes sobre la posible explicación de los datos presentados (como por ejemplo éste, que lo relaciona con la situación económica), por lo que yo me ahorraré comentar al respecto. Solamente diré lo que digo siempre: los políticos son fiel representación de la sociedad que los elige, y por ello gozan y adolecen de los mismos méritos y virtudes que el resto de ciudadanos.
La verdad es que a mí me gustaría que alguien me explicara como casan datos como los comentados, de aumento de la valoración negativa de los políticos, que sólo son un ejemplo de un estado de opinión extendido, con las encuestas que dan ganador por goleada en unas elecciones autonómicas valencianas a Camps, pese a Gürtel, Correa y todo lo que ya se sabe a día de hoy (más lo que se intuye). O cómo Fabra ha ganado holgadamente elecciones mientras estaba siendo procesado por delitos de corrupción por los que la fiscalía pide una pena de quince años de prisión. O por qué Artur Mas y CiU son favoritos para ganar las futuras autonómicas pese a que a nadie se le oculta su implicación profunda en el inicialmente conocido como caso Palau o Millet (y ahora, por favor, que nadie me venga con que en estos casos no hay sentencia y que los procesos judiciales deben seguir su curso, que la madre que parió a los hijos tontos se murió hace tiempo, y yo no estoy pidiendo que los enchironen sin juicio, la cosa no va por ahí).
¿Qué mensaje está enviando la ciudadanía a los políticos? ¿Que quien más roba más votos saca? ¿Que es igual que robes si luego gobiernas como a mí me gusta? ¿O es sólo una parte de la ciudadanía la que piensa así, precísamente la que vota a los partidos de derechas? ¿No será que hay un interés en aumentar la opinión negativa que muchos tienen de los políticos -merecida en algunos casos, no lo niego- porque saben que mientras para unos esa opinión negativa se truduce en que sus votantes se queden que casa, para otros no afecta lo más mínimo a su nivel de apoyo en las urnas? Se como fuere, ya sea la ciudadanía en conjunto la que comparte la misma visión, o aun en el caso de que nos hallemos ante una ciudadanía dual, con una parte muy estricta y purista, que se queda en casa y no vota, y otra a la que le es igual lo que haga su partido o su candidato, que lo va a votar igual (porque como decían los yanquis de Anastasio Somoza, y sin que ello implique que yo extienda el calificativo a nadie, “Puede que sea un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta“), creo que la situación es muy preocupante.
Y es que estoy refiriéndome a algo que, para mí, es mucho más grave que gobernar mejor o peor, porque una cosa es acertar o no en las decisiones que se adoptan, y otra cosa es utilizar el cargo para emplear el dinero público el dinero de todos los ciudadanos, o sea nuestro dinero, en enriquecerse personalmente, o en financiar al partido, saltandose las reglas del juego que los demás respetan, o ambas cosas. Y si, como parece, estas últimas actitudes se premian en las urnas, me temo que el mensaje que los ciudadanos envían con ello a los políticos no es demasiado edificante y, en todo caso, contradictorio con el que día tras día podemos leer y escuchar en las más diversas tribunas. ¿En qué quedamos?
La complexitat de la política
3 ago
L’entrevista de diumenge al Conseller Antoni Castells al diari Avui-El Punt, és una bona prova de com és de complexa la realitat que ens envolta, i també de que, vistes les reaccions, no tothom té una ment suficientment complexa com per entendre-la. O potser és que el partidisme, la tentació de fer-ho servir tot, però absolutament tot, com a argument per intentar debilitar l’adversari, passa per endavant d’altres consideracions.
Vaig llegir l’entrevista, i la vaig trobar molt interessant. Coincideixo en molts aspectes, no en tots, però més enllà d’això trobo que constitueix una bona anàl·lisi dels esdeveniments que han conformat els darrers mesos de la nostra realitat política. Vist el mitjà on es publicava, i coneixent quin és el seu públic, no m’estranya que el títol de l’entrevista fos “S’han vist molt clares les servituds amb el PSOE“. Molts segurament només van llegir això i es van emocionar. Alguns inclús ho van dir al twitter. Però el que deia l’Antoni Castells anava molt més enllà d’aquesta frase.
És evident que la relació entre el PSC i el PSOE és complexa, i igual que comporta avantatges per ambdues parts (si no, no hi seria, òbviament), també porta problemes, ningú ho nega (el mateix Miquel Iceta ho reconeixia ahir). Crec que tots els que som part del PSC, hem tingut pensaments no massa fraternals quan, alguna vegada, hem sentit o llegit segons quina declaració d’alguna companys de més enllà de l’Ebre (d’aquelles que et fan pensar que, amb amics així, no ens fan falta enemics). En algun sentit, el pacte entre el PSC i el PSOE és com un matrimoni, qüestió també molt complexa. Quan el PSC i el PSOE es van “casar” ho van fer amb vocació de que el matrimoni durés. Bé, com crec jo que caldria enfocar qualsevol matrimoni (i tinc els meus dubtes de que això sigui el que la majoria pensa avui dia). No diré que per sempre, perquè com algú va dir, sempre és molt de temps, però sí amb la decisió de no demanar el divorci a la primera baralla. El divorci existeix, és una possibilitat, però una possibilitat a utilitzar només quan la convivència és impossible i no ens queda cap altra sortida. Crec que no ens trobem en aquest punt, i si arriba, arribarà.
És sobradament conegut que el PSC va nèixer el 1978 de la unió de tres forces socialistes, el Partit Socialista de Catalunya (Congrés), el Partit Socialista de Catalunya (Reagrupament) i la Federació Catalana del PSOE, amb la vocació de ser el partit que aglutinés la majoria de l’esquerra a Catalunya. Hauria hagut d’altres alternatives, com ara fer un partit socialista nacionalista català (que no nacionalsocialista
) i un altre partit socialista espanyolista. Segurament hauria estat una alternativa més senzilla, però no millor, sobre tot per al nostre país. Crec, i ho dic amb orgull, que ningú ha fet més que el PSC per la cohesió de Catalunya, i va començar a fer-ho amb el sol fet d’existir. Potser alguns altres hagin fet tant com el PSC, però més, no.
I quelcom que van tenir clar els fundadors del meu partit va ser que, tot i ser Catalunya el territori on el PSC desenvolupa la part fonamental de la seva activitat política, no renunciava a intervenir a la vida política espanyola, d’una banda perquè a Espanya és on ens trobem, i les decisions que es prenen a Espanya ens afecten, i de l’altra perquè no considerem Espanya una cosa aliena, més aviat ens sentim compromesos amb la resta de pobles d’Espanya en la tasca comuna de fer-la millor. Aquest dos són trets fonamentals de la nostra identitat com a partit. Aleshores era així, i ara també ho és, com molt bé va dir l’Antoni Castells a l’entrevista referida (i aquest és un punt que molts es devien saltar, a la vista dels comentaris):
En el PSC no hi ha dues ànimes, n’hi ha una. És una ànima de fusió, de la doble afirmació de Catalunya i Espanya. I el PSC que coneixem no té sentit si no manté aquesta doble afirmació, la de l’Espanya que reconeix l’autogovern i la identitat nacional de Catalunya i la de la Catalunya que s’implica amb l’Espanya democràtica.
Això es va articular, com era lògic, en un acord amb el PSOE, partit socialista de referència a Espanya, d’acord amb el qual el PSC, tot i ser un partit diferent del PSOE, intervé en els seus congresos (i per tant en l’el·laboració de les seves propostes polítiques), i en els seus òrgans de govern (Comissió Executiva i Comité Federal). També compartim grup parlamentari, però això no ha estat sempre així. Vàrem tenir grup parlamentari fa molts anys, i la veritat és que ja aleshores això no va evitar que els repartidors de carnets de bon català (que ja hi eren, com ara) parlessin de supeditació al PSOE, sucursalisme i el blablabla de costum.
Perquè malgrat alguns han estat sempre sembrant la llavor de la divisió, intentant tentar-nos amb els seus cants de sirena, intentant fer-nos creure que trencar amb el PSOE és la solució perquè ens perdonin els nostres pecats i ens acceptin a la seva casa gran, tenim clar d’on venim, on som i on volem anar. Han intentat classificar-nos, dividir-nos en sector catalanista i sector espanyolista … però no. Jo ho vaig dir fa uns mesos, i Antoni Castells ho deia diumenge:
… el PSC, en el seu conjunt, és un partit catalanista. I no ho seria si hi hagués el sector catalanista i el sector no catalanista.
I és evident que al llarg de la nostra Història hem tingut tibantors amb el PSOE, i és cert que tota la polèmica derivada de l’Estatut i la sentència del TC han suposat nous elements de confrontació. Tot i que val la pena recordar que el PSOE va votar a favor de l’Estatut al Congrés dels Diputats, i que va ser el PP qui el va impugnar (és obvi, però sentint alguns sembla que l’únic culpable en tot aquest tema sigui el PSOE), no podem negar que l’actitud netament demagògica i anticatalana del PP en tot aquest tema ha arrossegat alguns membres del PSOE (que n’hi ha de més autonomistes i n’hi ha que no ho són tant) a posicions massa properes als populars, potser pensat més en clau electoral que en una altra cosa, davant la trista realitat que, en alguns llocs, l’anticatalanisme ven.
El company Castells, i d’altres, veuen el tema del grup parlamentari (o el de la veu diferenciada al Congrés, digueu-li com volgueu) com un element molt important. Jo no ho veig tan clar, i ja vaig exposar el meu punt de vista, però tot és discutible, vull dir que tot es pot discutir i, diria més, tot s’ha de discutir. Hem de ser més independents del PSOE? També és discutible, i cada assumpte és diferent. Crec que tant en el tema de l’Estatut com en el del finançament, en el que el company Castells és actor principal, hem demostrat que la nostra prioritat és defensar els interessos de Catalunya, i no quedar bé amb el PSOE, sense que això suposi que ens haguem de deixar portar a les posicions maximalistes defensades pels que, quan va ser el seu torn, van conformar-se amb molt menys, i ara demanaven la lluna per tal de fer impossible l’acord. Demanar impossibles no és defensar millor els interessos dels nostres electors, i fora un error entrar en el concurs de a veure qui demana més i per tant és més català, perquè, no ens enganyem, aquest concurs el tenim perdut. Però, com dic, cada assumpte és diferent, i aquestes coses són complicades. Clar, és molt més senzill, i requereixen molts menys esforços els eslogans fàcil de que aquí ja només serveix la independència, ja no hi ha dreta ni esquerra, només patriotes i traïdors, els que no estan amb mi estan contra mi, etc., etc., etc. llàstima que, com dic, ni la vida ni la política són tan senzilles, com ho demostra que, sovint, les mateixes coses es veuen de forma diferent segons des d’on mirin. Mentre que per alguns (vegi’s els comentaris gairebé monolítics a l’entrevista que comento, ja se sap qui llegeix els diaris en qüestió) el PSC no existeix, és només el PSOE (podriem dir el PSOE-C, com els agrada a alguns), per uns altres “el PSC se hunde en las encuestas por su deriva hacia posturas nacionalistas”. Increïble, però cert.
Coincideixo, finalment, amb el company Castells (també ho ha dit a Catalunya Ràdio) en que hem de reconstruir (o de construir, perquè en les eleccions autonòmiques no hem sigut mai netament majoritaris) un espai polític majoritari al voltant del PSC, perquè evidentment la nostra vocació no pot ser aspirar a reeditar el tripartit (sense renegar en cap cas de la molta i bona feina feta, però sense oblidar que no ha estat un govern de tres partits, no del PSC, i que per això ha tingut disfuncions importants), ni molt menys un complement de Convergència. Per cert, ja que surt el tema, crec que a tots ens qualifiquen els nostres actes, i el Sr. Artur Mas s’ha autoqualificat, de nou, amb la seva reacció a l’entrevista. No puc menys que coincidir amb l’Antoni Castells en la seva opinió sobre la poca categoria del Sr. Mas (tot i que a mi no m’ha decebut, el Sr. Mas ja porta molts anys en política i ha demostrat el que pot i, sobre tot, el que no pot fer, així que ja fa temps que no espero d’ell res de bo).
Avui som una mica més civilitzats
28 jul
Amb 68 vots a favor, 55 en contra i 9 abstencions, el Parlament de Catalunya ha prohibit, amb efectes 1 de gener de 2012, les corrides de toros. A qui m’hagi llegit abans, i conegui el meu posicionament sobre el tema, no caldrà dir-li que ho celebro.
Com dic al títol, crec que Catalunya és avui un lloc una mica més civilitzat que ahir, perquè hem aprobat l’abolició d’una pràctica injustificable, per molta tradició que tingués, ja que no trobo cap defensa a un espectacle que comporta, tot i que aquesta no sigui la seva finalitat principal, el patiment d’un animal.
Com era d’esperar, les reaccions han estat per tots els gustos. Les majoritàries, d’alegria perquè queda proscrita una pràctica (no l’única, encara n’hi ha d’altres) de maltractament animal. Però també, ja ho esperava, n’hi ha hagut d’interessades.
Alguns, els de l’#AdéuEspanya, els del #CataloniaIsNotSpain, ja veuen la independència més a prop. D’altres, els de #EspañaSeRompe, ja ha sortit amb la una estrambòtica iniciativa, anunciada més de cara a la galeria que amb una altra finalitat, per revocar la prohibició (si tinguessin una mínima vergonya no s’atrevirien a dir aquestes barbaritats).
Pero crec que uns i altres s’equivoquen. La prohibició de les corrides ha estat acollida amb alegria per molta gent que no és, que no som, independentistes. Jugar a la confusió a que des de determinats sectors es juga sempre per tal d’amagar la falta de suport de les seves posicions, és quelcom tan habitual com mancat de sentit. Hi ha molts companys i companyes al PSC que ja han expressat clarament la seva posició a favor de la prohibició (com Jéssica Fillol o Enric Llorens), però també s’ha fet des de posicions progressistes de fora de Catalunya (Manuel Calleja, Rosa María Artal o Fernando Berlín), per no parlar de moltes de les persones que formen el meu timeline del Twitter, com ara @piezas, @joansinmiedo o @elcarty). I no vull dir que el meu twitter sigui representatiu de res, és només un exemple.
Així que, el que deia, som una mica més civilitzats que ahir, i ho celebro. I punt.
Defensar-se atacant
6 jul
Malgrat ser temps de mundials, això no va de futbol, sinó de política, concretament del lamentable espectacle d’ahir a la comissió parlamentària que investiga les (fosques) relacions entre Millet i els seus 40 lladres i el Govern de Convergència i Unió, via Fundació Trias Fargas (aka CatDem), amb la col•laboració estelar de Ferrovial i d’altres empreses.
Sóc conscient que, quan t’enxampen amb les mans a la massa, cal tenir molta dignitat per dir: d’acord, he perdut, confesso i em disculpo. I no hi ha tanta gent digna, ni en política ni fora. Per això comprenc que els responsables de Convergència i la CatDem tirin pilotes fora, dissimulin, i per justificar els diners rebuts expliquin faules de creació de corals que no creuria ni el meu fill de tres anys, i d’altres històries que, curiosament, no figuren a les memòries d’activitats.
Puc entendre, inclús, que hi hagi qui, com Daniel Osacar, es faci l’ofés, es lamenti i clami pel seu bon nom, amb cara i posat compungits. Tot és part de la mateixa estratègia.
Però em costa molt més entendre el posat prepotent i xulesc d’Agustí Colomines. Aquest individu, el mateix segons el qual tot el que és legal és ètic, i al que no l’importen d’on vinguin els quartos mentre vinguin (suposo que tràfic de droges, pornografia infantil i tracte de blanques s’admeten si és per Catalunya, això sí), es permet el luxe d’acusar una comissió del Parlament de Catalunya de frau de llei (en deu saber molt, d’això del frau de llei, que és quan apliques una norma per evitar l’aplicació d’una altra, cas semblant a quan reps diners per concedir obres públiques i fas veure que són donacions per fomentar la música), i d’indicar qui ha de cridar la comissió i qui no. Qui es pensa que és aquest individu? De què va? La comissió, emanada del Parlament com a expressió de la voluntat de la ciutadania, crida qui li sembla, i els cridats, en aquest cas ell, han d’anar-hi, i punt (demanar-los que a sobre diguessin la veritat ja seria per nota, no li demano tant). Només faltaria.
I que no oblidi que potser Ramon Garcia Bragado està imputat, en una decissió judicial que respecto però no comparteixo i que de tota manera no té el significat jurídic que molts li volen interessadament donar (la imputació té per objecte dotar de garanties el procés), però ni en les actuacions judicials en les que se l’imputa, ni en cap altra part de cap dels sumaris judicials oberts, apareix que ni ell, ni cap militant del PSC, ni el PSC, ni la seva fundació Rafael Campalans hagi estat objecte de la “generositat” d’en Millet. Quan hi ha hagi la més mínima evidència que això sigui així, que cridin a declarar qui convingui, però mentre aquest moment no arribi (i no arribarà, tots sabem qui són els amics d’en Millet), els únics que han de donar explicacions, moltes més de les que han donat, són els representants de la funcació CadDem i de Convergència Democràtica de Catalunya, sense xuleria, si pot ser. I la resta, són cortines de fum per consum dels incondicionals.
Un cop més, els endevinaires s’equivocaven
29 jun
Finalment, quatre anys després, ja tenim sentència del Tribunal Constitucional sobre l’Estatut. No penso ara entrar en consideracions jurídiques perquè no l’he llegida, i perquè a més fora de mal gust comentar una feina que ha trigat quatre anys a fer-se només quatre hores després d’haver-se acabat.
Sí vull comentar algunes reaccions que he pogut llegir als mitjans i a twitter, dient per endavant que jo, convençut com estic de la plena constitucionalitat de l’Estatut, no estic en absolut content amb la sentència. Crec que el TC no hauria d’haver tocat res, perquè tot el que diu té cabuda dins la constitució, si més no com jo la interpreto, i per aquest motiu comparteixo la indignació del President Montilla.
Però això no treu que, pel que sembla, la cosa no hagi anat ni molt menys tan enllà com molts, inclús des de Catalunya, anunciaven (i crec que íntimament desitjaven). La sentència (aquí teniu la part dispositiva) deixa intacta la immensa majoria del text, només declara inconstitucional un article (el 97, relatiu al Consell Judicial de Catalunya) i parts molt concretes d’altres tretze, dels que una bona part, concretament cinc, es refereixen a l’Administració de Justícia i els altres a temes diversos (només dos a competències) fent, com dic, matitzacions de limitada importància, pel que he pogut veure. També fixa criteris interpretatius per a vint-i-set articles i/o disposicions més, però no en conec el contingut. En total, una quarentena d’articles i/o disposiciones afectats dels casi dos-cents cinquanta que té l’estatut (dels que el PP en va impugnar 129). No és molt, ni quantitativa ni qualitativament, sobre tot després del que ens anunciaven els profetes de l’apocal·lipsi (que existeixen en totes les matèries).
Davant això, aquesta nit en la que estic escrivint aquesta entrada, em sembla una nit electoral: tothom fa servir la sentència a la seva conveniència, per refermar les seves posicions preestablertes, igual que s’interpreten els resultats de les eleccions de forma que tothom guanya. De fet, alguns fa tota la pinta que les consignes ja les havien rebudes fa temps, sense ni esperar a llegir el contingut de la sentència, per això s’han afanyat a incloure el hashtag #estatutfail i altres de semblants (incloent el #montillafail els més descarats, com si els somrients no haguessin sortit en primer pla a la foto de l’Estatut) als seus tuits. Perquè, objectivament parlant, i per molt que ens molesti la sentència (i a mi personalment em molesta, i molt, tot aquest tema del Constitucional, des dels recursos, el desenvolupament de les deliberacions, passant per les recusacions i demés estratagemes i acabant per la sentència) el moll de l’os de l’Estatut queda intacte, malgrat els presagis. I ja pot anar dient l’Artur Mas que la sentència tomba la columna vertebral de l’Estatut, perquè aquesta afirmació és tan gratuita com la majoria de les que aquest senyor acostuma a fer. Malament aniriem si la columna vertebral de l’Estatut fossin els detalls que el Tribunal Constitucional ha anul·lat. Però clar, alguna cosa ha de dir, ara que el seu partit està en primera plana de l’actualitat pels motius que tots coneixem.
En conseqüència, parlar d’#estatutfail, d’#adeuespanya i demés consignes a l’ús únicament demostra, un cop més, que alguns viuen instal·lats en l’exageració permanent o, encara pitjor, en una realitat paral·lela, en aquell país en que la majoria de la gent no pensa en res més que la independència com a solució de tots els seus mals, i que jo no sé trobar quan surto al carrer. Potser el que veritablement els molesta de la sentència, és que no hagi destrossat l’Estatut per tal de poder fer-ho servir com a coartada per justificar les seves legítimes, però minoritàries, aspiracions, però no deixarem que la realitat ens espatlli una bona coartada, oi?
Habemus vaga
8 jun
Ja ha arribat el dia tan esperat per alguns, ja tenim aquí la vaga. De moment és només una vaga del sector públic, encara no la tan anhelada vaga general, però que no pateixin, que la vaga general arribarà sí o sí, “más temprano que tarde”, que diria Salvador Allende.
I és que no ens podem estranyar de que funcionaris i demés treballadors públics convoquin una vaga, entra dins el que es podia esperar. Ja ho he dit altres vegades, de la mateixa manera que crec que la situació dels funcionaris no és igual que la de la resta del treballadors, i personalment penso que se’ls pot demanar aquest esforç, crec que no podem esperar que assumeixin una retallada de sou amb alegria. Que protestin, doncs, hi tenen dret, i jo el respecto.
Més costaria d’entendre, si en aquest país tinguéssim una dreta normal (i això aplica tant a Espanya com a Catalunya, que les dretes d’una i altra banda tenen més punts en comú del que volen fer creure), que es trobin a les files del PP i CiU els més enfervorits hooligans de la vaga. Però així és: els que a banda i banda de l’Ebre porten mesos demanan mesures, acusant a Zapatero de ser el culpable de la crisi mundial (crec que no llegeixen massa els diaris, més enllà dels de capçalera) i criticant el seu govern per la seva inacció (des del seu punt de vista), quan s’adopten aquestes mesures, en la línia del que han fet altres governs europeus, de tots colors, resulta que no hi estan d’acord. Ves per on. És a dir: pren mesures, però no aquestes. Retalla, però no aquí. I de pujar els impostos als rics, ni parlar-ne, és més, treu-los el de Successions, pobrets, que els nens volen l’herència de papà (així, paraula aguda) neta de pols i palla.
I criden a la vaga. Exigeixen, la vaga, gairebé. És igual que els que ho fan siguin empresaris, o gent que no ha fet una vaga en sa vida, la paraula coherència no es troba al seu diccionari. I critiquen, de cara o amb traïdoria, els sindicats, acusant-los de no enfrontar-se prou amb el govern per no perdre subvencions (com si això de les subvencions fos un invent d’ara, però aquí tot s’hi val). I s’erigeixen en els principals, gairebé els únics, defensors dels treballadors, davant la inacció dels sindicats venuts a l’or de ZP.“Y dos huevos duros”, que deia Grouxo Marx en Una nit a l’òpera.
Ja tremolo de pensar quina serà la propera. Sortiran al carrer al crit de: A les barricades!? Llençaran còctels Molotov? Cremaran autobusos? Aquí tot és possible. Sobre tot si no governen. Si governessin, potser farien como Angela Merkel, qui més enllà de reduir el sou dels funcionaris, reduirà el nombre de funcionaris directament.Tot depén de si han de representar un paper per entabanar el personal o poden mostrar-se com són.
CiU vol que la crisi la paguin només alguns
31 may
Fa pocs dies escrivia sobre la necessitat, en la meva humil opinió, que l’esforç necessari per a la reducció del dèficit, fos repartit entre tots, és a dir, que si uns veuran congelats o reduits els seus ingressos, d’altres, els que s’ho poden permetre, augmentin la seva contribució als ingressos públics. Però, per si algú ho dutbava, no tots pensem igual.
Fa pocs dies Convergència i Unió va permetre juntament amb d’altres grups, amb la seva abstenció, l’aprovació del paquet de mesures conegut com a retallada o tissorada. És un gest que vull remarcar en possitiu, ja que malgrat hauria estat incoherent oposar-se a unes mesures llargament reclamades (i que, a més, no tenen res d’original, ja que són semblants a les adoptades a d’altres països del nostre entorn), la incoherència no ha estat obstacle pel PP, per exemple, qui ha preferit continuar la seva estratègia de desgast (idèntica a la del “váyase señor gonzález” dels noranta) abans que posar-se al costat del govern en un tema de tanta importància per al país. És més, als rengles convergents hi ha qui després de demanar mesures molt de temps s’exclama ara de que els sindicats no convoquin ja una vaga general en protesta per les mesures (com si les vagues generals arreglessin alguna cosa). Per tant, reitero la meva valoració possitiva de l’actuació de la coalició nacionalista.
Però ara ve la segona part, i des dels governs, tant de Catalunya com d’Espanya, es plantegen, como jo demanava fa uns dies, increments de tributació per a les rendes més altes, que faci que també contribueixin excepcionalment a l’eixugament del dèficit (igual que els estem demanant a funcionaris o pensionistes). Quina és la resposta de CiU a aquestes iniciatives?
Mas descarta recolzar el pla d’austeritat de la Generalitat si s’apugen els impostos
Més clar, aigua. És cert que posen l’excusa que la pujada d’impostos la pagaran les classes mitjanes i les classes populars, però això és només una excusa. Tal com s’han plantejat les pujades d’impostos previstes, no sembla que hagin d’afectar a les classes mitjanes i/o populars, llevat que aquests senyors creguin que al nostre país les classes mitjanes i/o populars tenen uns ingressos superiors als 100.000 euros anuals (tant de bo!). I el mateix es podria dir d’una hipoteca reactivació de l’Impost de Patrimoni pels patrimonis molt alts. I si pot haver casos, com el de l’Impost de Matriculació, o el de Transmissions Patrimonials, amb una afectació més general, estem parlant en tot cas d’afectacions petites, ningú deixarà de comprar un pis perquè li apugin l’Impost de Transmissions del 7 al 8% (vol dir pagar un 0,93% més o, en un exexmple concret, pagar per un pis 324 mil euros en comptes de 321 mil). En tot cas, si la veritable raó fos aquesta, podria entendre una oposició a la puja dels impostos indirectes que he esmentat, que són els que afecten tothom sense tenir present la renda, però no una oposició a qualsevol augment impossitiu, que és el que planteja el senyor Mas.
El que passa, és que vetllen per la seva clientela, i pel que sembla, i per si algú ho no ho sabia (jo sí), la seva clientela no són tant funcionaris i pensionistes, com les classes més afavorides, els que ingressen més de 100.000 euros anuals o els titulars de grans fortunes, com acredita la seva obsessió (compartida amb el PP) per carregar-se un Impost de Successions que, després de la reforma, només pagarà un sis per cent dels catalans. Només així podem entendre perquè volen carregar-se un impost que únicament pretén que els moooooooolt rics comparteixin amb els no tan afortunats una petita part dels diners que els seus pares (que no ells) han guanyat (a tall d’anècdota personal, sense cap valor estadístic, puc dir que aquest any porto fetes tres manifestacions d’herència, i en cap dels tres casos cap hereu ni cap llegatari pagarà un sol euro en concepte d’Impost de Successions, i això que la reforma de l’Impost només ha entrat en vigor parcialment, el primer tram, i no ho farà del tot fins final de l’any vinent).
No ho critico. La discrepància és sana. Cada partit té les seves idees, i la seva manera de portar-les a la pràctica, i malgrat el que molst pensen, no som iguals, però val la pena no perdre-ho de vista, per si algú té la tentació de fer veure que és el que no és.



