Me resultó realmente patético oir el otro día en el programa de TVE 59 segundos al popular Esteban González Pons, en relación con las medidas de contención del gasto propuestas por el Presidente Rodríguez Zapatero (y a las que dedicaré una próxima entrada) referirse, con supuesta preocupación, a nuestros mayores, a las embarazadas, a los dependientes, a los trabajadores … como las pobres víctimas de los errores de Zapatero (un mantra que otros dirigentes de su partido también repiten sin cesar) sin ningún recato y sin dudar en mentir descaradamente, como cuando aseguró que fue una ley del PP en 1997 la que introdujo la garantía de revaloración de las pensiones. Se refería a la Ley 24/1997, que efectivamente recogía esa revalorización en su artículo 11, pero “olvidó” que la Ley 26/1985, doce años antes, ya recogía dicha revalorización en su artículo 4. Eso es, sencilla y llanamente, mentir, señor González Pons.

Es éste un buen momento para recordarles a los señores del PP que no parecían importarles tanto estos colectivos cuando gobernaban, que es cuando podrían haber hecho algo por ellos. Así, en el período 1996-2004, las pensiones mínimas de viudedad y de jubilación para mayores de 65 años subieron poco más de un 27%, mientras que el incremento de IPC entre diciembre de 1995 y diciembre de 2003 fue del 25,2% (puede calcularse con esta aplicación). O sea que los titulares de pensiones mínimas, que representan un 30% del total, y que son los más desfavorecidos, ganaron un suculento 2% de poder adquisitivo en los ocho gloriosos años de Aznar, sin crisis de por medio. ¡Cómo vamos a comparar eso con lo que ha hecho el torpe Zapatero! Pero si comparamos, veremos que en el período 2004-2010 las mismas pensiones han subido entre un 41,7 y un 49,6%, mientras que el IPC de diciembre 2003 a diciembre 2009 se ha incrementado en 17,1%, con un aumento de su poder adquisitivo de entre el 24 y el 32%. No es lo mismo.

Podríamos recordar también que el gobierno del PP congeló en 1996 el sueldo a los funcionarios (con una inflación muy superior a la actual), que el llamado cheque-bebé se aprobó en 2007 gobernando el PSOE, y tres cuartos de lo mismo con la ley de dependencia. Ni las pobres embarazadas ni los dependientes merecieron del PP cuando gobernó esa atención que dice prestarles ahora. Así que de lecciones de protección de los más desfavorecidos, el PP no nos puede dar ni una. Ni de contención del déficit tampoco, por cuando la Comunidad Valenciana y el Ayuntamiento de Madrid encabezan los respectivos ranquings de deuda de comunidades autónomas y municipios, con mención especial para el consistorio madrileño que concentra una cuarta parte de la deuda de todos los municipios. Ahora, eso sí, Gallardón es un alcalde cojonudo, según parece, y los demás son tontos por no hacer lo que él hace (manda …).

En fin, puedo aceptar, comprender y en algún caso incluso compartir las críticas que desde la izquierda se hacen a las medidas de contención del gasto propuestas, pero del PP … ¡Por favor, que no somos amnésicos!