Un manifiesto (¿demasiado?) apresurado

Ayer expresé mis críticas al manifesto confeccionado como respuesta a la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible de ciertas modificaciones a la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y a la Ley de Propiedad Intelectual que podían permitir el cierre de determinadas webs que vulneraran los derechos de autor.

No se me oculta que el citado manifiesto ha gozado de un apoyo masivo en internet, aunque también es verdad que muchas voces se han pronunciado en su contra, además de la mía, como la de Roger Senserrich o la de SuperSantiEgo, por citar dos (con más gracia y conocimiento que yo), o también la de Carlos Guadián (que se adhiere a algunos puntos y no a otros) y José Rodríguez, aunque discrepe con él en alguna cuestión.

Me hubiera gustado entrar punto por punto en el manifiesto para explicitar más qué es lo que no me gusta de él (de la ley no hablo, porque hay coincidencia en que es manifiestamente mejorable), pero como eso requeriría un tiempo que no tengo, solamente quiero decir que quizás fui demasiado duro con él, porque supongo que de un documento que, según dicen, fue parido en una noche vía Google Wave (por gente que tiene ahí contactos, no como yo que tengo el Google Wave pero no tengo ninguno), no sería razonable esperar gran cosa.

Pero esto me genera otras cuestiones:

¿a qué tanta prisa, realmente era tan urgente el manifiesto?

¿era tan urgente que esos gurús, esa gente entendida en internet (no representantes, que nadie les ha elegido como tales) se reunieran de un día para otro con la ministra sin preparar nada?

¿ ignoran que el anteproyecto tiene que recorrer mucho camino antes de llegar a ser ley, y que en el mismo puede sufrir- sufrirá, seguro- modificaciones radicales?

¿ignoran que toda ley compleja tiene que desarrollarse reglamentariamente porque si todo estuviera en la ley, éstas serían tochos aun más infumables de lo que son?

¿ignoran que el hecho de que en la ley no se regulen los procedimientos a seguir, o el control judicial de los mismos, no significa que no existan?

¿alguno de ellos se pensaba en serio que la ministra González Sinde se acojonaría y retiraría el anteproyecto así de repente, como diciendo uy, uy, qué miedo? Me parece de ser muy ilusos, o de buscar objetivos no confesado. Ya he dicho que llegarán los cambios en la ley, estoy seguro, pero hay que darle tiempo al tiempo.

Según el dicho, las prisas solo son buenas para los ladrones y para los malos toreros, y para mí se ha demostrado que los autores del manifiesto no son ni una cosa ni otra, porque posiblemente con más tiempo habrían parido una cosa mejor, con menos citas vanas de derechos fundamentales (que yo creo que de mucho nombrarlos en vano se devalúan), menos retórica catastrofista (como si la ley fuera la madre de todos los males), menos marcar el camino de la industria y de los creadores y más ideas para hacer compatible el innegable derecho del autor a la propiedad de su obra con el no menos innegable derecho del ciudadano a dar y recibir información.

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