Predicar con el ejemplo

Leo en un portal católico que:

El glorioso significado de la Navidad es el amor y la paz que Dios practicó para que el hombre viva feliz durante su existencia.

Sí, amor y paz, eso es lo que siempre dicen, pero ¿es lo que practican? Quiero pensar que muchas personas de buena voluntad que son creyentes (que las hay) sí, pero me temo que no puedo decir lo mismo de su cúpula.

Ayer, 27 de diciembre, en plenas fiestas navideñas, la Iglesia Católica convoca una eucaristía para un millón de personas (aunque en el espacio dónde debía celebrarse solo cabían 160 mil, pero bueno, es lo que tiene creer en los milagros, y total luego han sido muchos menos), bajo el lema El futuro de Europa pasa por la familia, con la colaboración desinteresada del Ayuntamiento de Madrid.

Como en anteriores ocasiones en las que esta gente se exhibe en público, el acto, lejos de practicar la paz y el amor que nos venden, ha sido una nueva muestra de la intolerancia que practican hacia todo lo que se aparta de lo que ellos piensan (o dicen pensar), como prueban las manifestaciones de los intervinientes, tan sectarias como apartadas de la realidad.

Críticas a los modelos de familia que se apartan del que ellos propugnan (la típica familia de papá, mamá, niños cuantos más mejor, y no sé si también querida y servicio doméstico), críticas por tanto a la  ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo (que para ellos no tienen derecho a formalizar su amor, que a buen seguro consideran de segunda categoría), críticas a la ley del divorcio por facilitarlo (porque supongo que lo correcto es que aunque te hayas equivocado al elegir cónyuge te aguantes, incluso si eso supone pasarte la vida recibiendo hostias de las que no se ingieren sino que se encajan), críticas a la ley del aborto … en fin, más de lo de siempre, con algún añadido apocalíptico del tipo sin la familia cristiana Europa «se quedaría prácticamente sin hijos, o lo que es lo mismo, sin el futuro de la vida», al mismo tiempo que están en contra de permitir la adopción por las personas que no encajan dentro de su definición de familia, y como si los no creyentes no tuvieran hijos, por no hablar de los que profesan otras religiones, como los musulmanes, aunque supongo que ellos no deben considerar esos hijos como el futuro de Europa.

Todo muy edificante, y rebosante de amor al prójimo. Y no sé qué es más paradojico, si que se erijan en defensores de la familia los que únicamente admiten un tipo de ellas, o que quienes los lideran sean personas que, en virtud de sus  normas, únicamente pueden ser del género masculino y tienen prohibido formar una.

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Una Respuesta a Predicar con el ejemplo

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